El sector citrícola nacional y, por supuesto de la región NOA y de Tucumán, es consciente de lo peligroso que es el Huanglongbing (HLB), considerada la enfermedad más devastadora de los cítricos a nivel mundial. Es causada principalmente por la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus (aunque otras formas de Liberibacter también provocan la enfermedad), que afecta a todas las plantas de cítricos y a algunas plantas ornamentales como el Mirto, Murraya o Jazmín Árabe (Murraya paniculata).

La enfermedad se propaga por medio de la utilización de material infectado (yemas o partes vegetales infectadas) y de su insecto vector, llamado Diaphorina citri.

Tucumán: ratificado como libre de HLB

Los síntomas del HLB pueden observarse tanto en hojas como en frutos. Una vez que una planta se infecta de HLB, no existe hasta el momento ninguna alternativa que permita restituir su salud, por lo que indefectiblemente muere.

El psílido asiático o chicharrita de los cítricos (Diaphorina citri) es un insecto capaz de transmitir el HLB. Al alimentarse de una planta enferma de HLB puede adquirir la bacteria causal de la enfermedad y transmitirla a una planta sana cuando se alimenta de ella.

Actualmente en Tucumán las autoridades fitosanitarias provinciales y nacionales, el sector privado y las instituciones de investigación trabajan arduamente en las zonas de Manuel García Fernández y de Villa Fiad y en sus adyacencias, recorriendo y buscando el insecto vector del HLB, cumpliendo con los requerimientos que estipula el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) en una contingencia fitosanitaria como esta.

Los especialistas determinan fehacientemente que para enfrentar a esta enfermedad hay que apuntalarse en la capacitación, en la vigilancia y en el monitoreo; tres herramientas fundamentales para la detección precoz del HLB y de la Diaphroina citri; y es el camino que se está recorriendo.

De acuerdo a lo que hoy publicamos sobre el HLB en la página 2 de este suplemento, desde que el país entro en alerta por esta enfermedad -en 2005-, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), en conjunto con otros organismos oficiales como Senasa, el Ministerio de Desarrollo Productivo de Tucumán y el sector privado -representado por las Asociaciones Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) y Fitosanitaria del Noroeste Argentino (Afinoa)-, trabajan en la implementación de diferentes acciones de vigilancia, de monitoreo y de capacitación en toda el área citrícola de la región.

Las acciones preventivas de hoy contra el HLB fueron gestadas hace casi dos décadas

Producto de ese esfuerzo, se puede destacar la implementación de una red de trampeo de Diaphroina citri, que abarca a más del 50 % de la superficie citrícola de Tucumán y a las localidades ubicadas a la vera de la red vial primaria y secundaria de la provincia. A esto se suman más de medio millar de capacitaciones dictadas a todos los agentes de la cadena citrícola -productores, técnicos, personal de campo, monitoreadores, estudiantes de escuelas agrotécnicas, entre otros- y la mejora e implementación de las barreras fitosanitarias.

Las nuevas detecciones de plantas y de insectos portando la bacteria causante del HLB en diferentes provincias, y la aparición de la chicharrita en Tucumán ameritan la intensificación de las acciones antes mencionadas.

Hoy el sector sabe claramente que las acciones a cumplir no deben tener ninguna prórroga y que se debe hacer aquello que indican quienes conocen sobre esta enfermedad.

La institución de investigación agroindustrial tucumana y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), mediante sus técnicos, insisten en que el sector productivo debe intensificar el monitoreo en campo de síntomas sospechosos de la enfermedad, como así también el de brotes para la detección del insecto vector.

La citricultura tucumana sigue en alerta a raíz de la detección del vector del HLB

Los especialistas indican que teniendo en cuenta los aspectos epidemiológicos y las experiencias de manejo del HLB en otras regiones del mundo se debe insistir de manera permanente en el involucramiento de todos los productores y vecinos de una localidad o región y de manera coordinada.

La capacitación permanente de todos los involucrados debe ser prioritario, debido a las actuales circunstancias que se dan en la provincia. Sobre todo, en lo referente al reconocimiento de las principales características para identificar el vector; los síntomas de la enfermedad y para evitar posibles confusiones con otras afecciones o deficiencias nutricionales; a la metodología de monitoreo y a la toma de muestras de material sospechoso.

En la actual situación de nuestra provincia no se puede bajar los brazos en ningún momento en cuanto a acciones preventivas que eviten que la bacteria ingrese a nuestra región. La citricultura tucumana es una actividad agroindustrial de envergadura. que posee un alto grado de formación de recursos humanos para afrontar la problemática del HLB.

Solo debe hacerse lo que corresponde, y apuntar todas las acciones hacia mantener el status fitosanitario que tenemos respecto del HLB: zona 1, libre del vector y de la bacteria del HLB.